Monte Laturce es un enclave privilegiado gracias a la belleza de su paisaje, situado entre tres valles inundados de historia, siempre vinculado a la cultura y la crianza de grandes vinos.

  De las especiales condiciones de esta tierra, rica en avances tecnológicos y fértil en tradiciones, se obtienen sus prestigiosos y reconocidos caldos.

  La inquietud por la innovación en la elaboración, siempre conviviendo con la tradición heredada de nuestros antepasados, ha convertido este lugar en una zona especial ya que las laderas de Monte Laturce constituyen una de las comarcas más fructíferas de los vinos de Rioja, no por la cantidad de sus cepas sino por la calidad sus uvas.